Sin notificar a sus padres, EUA deportó a 900 migrantes menores

En medio de la pandemia de COVID-19, las autoridades estadounidenses expulsaron rápidamente a cientos de niñas, niños y adolescentes migrantes sin la oportunidad de hablar con sus familiares, un trabajador social o pedir asilo por la violencia en sus países de origen, un cambio de año de una práctica para tratar con jóvenes extranjeros que llegan a Estados Unidos.

Históricamente, los jóvenes migrantes que se presentaban en la frontera sin tutores adultos recibían refugio, atención médica y un largo proceso administrativo que les permitía presentar su caso para permanecer en Estados Unidos.

Aquellos que eran finalmente deportados eran enviados a casa sólo después de que se hicieran los arreglos necesarios para garantizar que tuvieran un lugar seguro al que regresar.

Ese proceso parece haber desaparecido bajo los últimos decretos fronterizos del Presidente Donald Trump. Algunos jóvenes han sido deportados en cuestión de horas tras pisar suelo estadounidense.

Otros han sido sacados de sus camas en refugios del gobierno en medio de la noche y colocados en aviones para salir del país sin notificar a sus familiares.

La administración Trump está tratando de justificar las nuevas prácticas bajo una ley de 1944 que otorga al Presidente poderes fronterizos para bloquear la entrada de extranjeros para prevenir “amenazas serias” de una peligrosa enfermedad.

Pero en las últimas semanas, funcionarios de migración también expulsaron abruptamente a niñas, niños y adolescentes migrantes que ya estaban en Estados Unidos cuando el decreto relacionado con la pandemia entró en vigor.

En marzo y abril, el periodo más reciente de información disponibles, 915 menores migrantes fueron expulsados poco después de pasar la frontera, y 60 fueron enviados a sus casas desde el interior del país.

Durante el mismo periodo, al menos 166 jóvenes migrantes fueron admitidos en EU y obtuvieron los beneficios que alguna vez fueron rutinarios.

La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza se ha negado a detallar cómo el gobierno estadounidense está determinando qué estándares legales aplicar con las niñas y niños.

Ayer, la administración Trump extendió su orden en la frontera que le permite expulsar de manera inmediata a los migrantes, argumentando que la política sería extendida indefinidamente y se revisaría cada 30 días.

Un vocero dijo que las políticas para deportar menores desde el interior del país no habían cambiado.

Con información de La Razón 

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