México podría convertirse en un “basurero de chatarra” con apertura a importación de autos eléctricos usados

La apertura unilateral que implementó el gobierno de Andrés Manuel López Obrador para la importación de autos eléctricos usados de cualquier parte del mundo, entre ellos chinos e hindúes, es “peligrosa” porque México se podría convertir en un basurero de “chatarra” y “preocupa” la inexistencia de un programa de reciclado de la batería ante la limitada vida útil de esta, advirtió la industria automotriz mexicana.

A partir del viernes pasado, cualquier persona puede importar un vehículo eléctrico, para el cual se otorga exención de aranceles de importación para unidades nuevas y la reducción de impuestos de importación a 15% para eléctricos usados, lo que contrasta con el gravamen de los usados de combustión que pagan 50%, dijo Fausto Cuevas, director de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA).

Precisó que las baterías de los eléctricos cuentan con un periodo de vida de entre 7 y 8 años, y si se permite el ingreso de usados, el riesgo es alto, porque México no cuenta con una política de reciclado de baterías de autos, y nos llenaríamos de contaminación. “Cuando estos autos están cerca de agotar su vida útil no tienen ningún valor comercial, son prácticamente de desecho”, aseveró.

En conferencia de prensa conjunta virtual, Guillermo Rosales, director de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA), dijo que el viernes, el pleno de la industria automotriz (INA, AMIA, AMDA y ANPACT) le hizo llegar un escrito a la secretaria de Economía, Graciela Márquez, por no ser consultados sobre la decisión de eliminar impuestos a la importación de usados.

Rosales comentó que el ingreso de los autos eléctricos a México no cuenta con arancel si provienen de Estados Unidos, Canadá, Japón u otras naciones con quienes existe un acuerdo comercial, de modo que esta disposición del pasado viernes “está acotada a China e India, cuyo beneficio es unilateral, sobre todo en el arancel de 15% que se otorga a los autos usados contra el 50% de la tarifa normal.

Durante el año 2019, la industria comercializó 305 vehículos eléctricos, de un total de un millón 317,000 unidades; mientras que para este año se estima que los autos híbridos y eléctricos, tendrán una participación del 2.4% del total del mercado.

La industria demanda una política pública para atender todas las aristas del tema de eléctricos, en el que se incluyan también incentivos gubernamentales para la adquisición de unidades nuevas, como se realiza en otras naciones para estimular la venta en el mercado interno, en lugar de importar.

Con información de El Economista 

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