México endurece el discurso por COVID-19 y se prevé que apriete en las medidas de aislamiento social

Este día, durante la conferencia mañanera del Presidente Andrés Manuel López Obrador, se ha anunciado que hoy hay reunión del Consejo General de Salubridad a las 13:00 horas. Luego, a las 19:00 horas se hará un anuncio fuerte. Ante dicha situación, el mandatario pidió a los mexicanos estar atentos a la información que dé a conocer por la noche Hugo López-Gatell Ramírez, ​​​​​​​Subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud.

El momento es ahora. Las autoridades mexicanas lo tienen claro y así lo dicta la experiencia internacional. No hay de otra, ya: es quedarse en casa, quedarse en casa, quedarse endo las medidas de distanciamiento social y ha endurecido el discurso. Este día, durante la conferencia mañanera del Presidente Andrés Manuel López Obrador, se ha anunciado que hoy hay reunión del Consejo General de Salubridad a las 13:00 horas. Luego, a las 19:00 horas se hará un anuncio fuerte.

Ante dicha situación, el mandatario pidió a los mexicanos estar atentos a la información que dé a conocer por la noche Hugo López-Gatell Ramírez, ​​​​​​​Subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, como se ha realizado todos los días para brindar el reporte diario de casos confirmados de coronavirus en el país.

“Hoy después de que se reúna el Consejo de Salubridad General, a las 19:00 horas, como lo hacemos todos los días, Hugo López-Gatell va a dar a conocer las acciones que se acordaron o que se van a acordar en el Consejo General. Les pido a todos los mexicanos que estemos atentos hoy a las 7. Y agradecerles mucho a todos por su solidaridad, por su apoyo, por hacer caso”, dijo.

Desde Palacio Nacional, López Obrador aseguró que las autoridades están actuando de forma responsable desde el principio de la epidemia, por lo que recurrieron al asesoramiento de médicos y especialistas para tomar cada una de las medidas de prevención.

“Quiero felicitar a todos los mexicanos por su apoyo en estos momentos. Ya se está cuidando a los adultos mayores. Esto nos va a ayudar muchísimo. Esto no está en las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud. Esto es un activo muy de México y también de otros países el que nuestras familias sean fraternas. La familia, repito, es la institución de seguridad social más importante del país. Eso es lo que nos hace fuerte porque no tendríamos las enfermeras que se requieren en casa de que haya un desbordamiento de la epidemia, pero contamos con millones de enfermeras en los hogares de México”, recordó.

“En poco más de una semana, México ha pasado de ver a su Presidente dando besos y abrazos en sus giras a escuchar el primer llamado duro por parte del gobierno para que la gente se quede en casa. Con alrededor de un millar de casos de COVID-19 y al menos 20 muertes, el mensaje parece claro: la oportunidad de contener el avance del coronavirus en el país es ahora o nunca”, dice la agencia Associated Press (AP).

Pero a pesar del endurecimiento del discurso oficial, aún falta ver que la gente lo lleve a la práctica en su vida cotidiana, ya que todavía se ven lugares operando con cierta normalidad. “Hacemos un llamado enérgico, enfático, inconfundible a quedarnos en casa”, dijo este fin de semana el subsecretario Hugo López-Gatell, el portavoz del gobierno en la crisis. “Esto es impostergable, es nuestra última oportunidad de hacerlo y hacerlo ya”, agregó el alto funcionario con un rostro más serio.

Añadió que el Gobierno no quiere tomar medidas como el estado de excepción o la suspensión de garantías constitucionales por las que han optado otros países, aunque no las descartó. “Todas las posibilidades están y el marco legal de México lo contempla, pero quisiéramos no llegar a ese punto porque, además, si llegamos a ese punto es porque es demasiado tarde”, señaló.

Utilizar a las fuerzas del orden público para cumplir la recomendación de quedarse en casa es un tema especialmente delicado en un país donde millones de mexicanos viven al día y muchos de ellos desconfían de las fuerzas de seguridad. Sin embargo, cerrar los lugares donde se congrega gente y confiar en que la ciudadanía atienda consejos no obligatorios no parece suficiente, máxime si el propio Presidente no es tan contundente como su Gabinete.

“El coronavirus no es la peste”, afirmó Andrés Manuel López Obrador en un video grabado el domingo a su paso por Sinaloa y en el que pide a los mexicanos quedarse en casa con un tono mucho más suave que López-Gatell. La actividad general sólo se ha reducido un 30 por ciento en la última semana, un porcentaje totalmente insuficiente, según las autoridades. En la capital, grandes avenidas y zonas acomodadas estaban casi desiertas este fin de semana, pero se mantenían muchos mercados callejeros sobre todo en las zonas más populares de la megalópolis, aunque con menos asistencia de la habitual.

Los políticos, “¿qué solución o qué opciones dan?”, se preguntaba Susana Ruiz, una comerciante que trabaja junto con toda su familia cada día en un mercado distinto de Ciudad de México. “¿Y qué hace uno? ¿van a decir ya no salgan?”, agregó el domingo, mientras esperaba a clientes en su puesto de verdura en un tianguis al norte de la capital y tras asegurar que gente como ellos no se pueden permitir estar en cuarentena.

México tuvo un punto de inflexión el 23 de marzo, cuando tenía poco más de 350 contagiados y el Gobierno lanzó su campaña de mantener la “sana distancia”. Sólo cuando los casos confirmados superaron los 800, este fin de semana, y la curva de la epidemia comenzaba a ascender de forma exponencial, las autoridades sanitarias cambiaron notablemente el tono del discurso. El último reporte oficial del domingo por la noche fue de 993 contagios.

El Gobierno federal suspendió todas las actividades no esenciales a partir de esta semana, pero López Obrador sigue realizando giras y parece no seguir con sus propias recomendaciones ya que en un video divulgado en redes sociales la noche del domingo se le ve saludar de mano a una anciana, quien aparentemente es la madre del capo Joaquín “El Chapo” Guzmán.

Además, los críticos del mandatario van en aumento. Cada vez son más las voces que consideran que las medias tomadas contra el COVID-19 son demasiado laxas mientras gobiernos locales y estatales, el sector privado o la propia sociedad se les adelantaban poniendo en marcha cuarentenas voluntarias, suspendiendo la producción en fábricas o parando actividades y pidiendo el aislamiento.

“Si fuera tan peligroso ese virus, ya habrían cerrado el metro digo yo”, ponía como ejemplo Esperanza Rivas, una mujer de 50 años de Iztapalapa, el barrio más poblado de la capital, y que no se acaba de creer su gravedad.

López Obrador pidió redoblar el “sacrificio” y la “obediencia” para poder combatir la pandemia, pero insiste en que su prioridad es pensar en los más vulnerables y no afectar más de lo necesario la economía. Los expertos subrayan que no se puede elegir entre salud y economía, ambas deben ser prioridades.

A un mes de que detectara el primer caso del COVID-19 en México, el país mantiene sus comunicaciones aéreas y terrestres y sus fronteras abiertas, aunque con controles. En el caso del norte se establecieron restricciones a turistas, pero son muchos los ciudadanos fronterizos que dicen que afectan más a los mexicanos que a los estadounidenses que entran al país. Eso pese a que Estados Unidos es el que registra el mayor número de contagios del continente.

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