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El pasado 2 de abril, la jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum anunció una serie de acciones para contrarrestar el desabasto de agua en la Ciudad de México, entre ellas la construcción de un circuito de agua potable desde la Presa Madín.

“Va a suministrar agua para el oriente de la ciudad, particularmente para Iztapalapa, esta obra ya va a iniciar con una planta potabilizadora”, dijo Sheinbaum.

El anuncio alertó a los vecinos, quienes reciben el líquido de la presa, después de ser potabilizada. Como Martha dice que ante la escasez, debe darle al agua potable varios usos.

“Con esa agua que sacamos de la lavadora la reciclamos, la echamos para las plantas, o para el pasto o lavar el patio”, refirió Martha Cortés, habitante de Atizapán, Edomex.

“El agua que provee a la Presa Madín viene desde Jilotzingo, entonces es alarmante por ejemplo que en Jilotzingo los pobladores no tienen agua, entonces es paradójico que toda el agua se conduzca a una presa para dar a otra población, mientras otra se está quedando sin ella”, insistió Heddi Serrat, representante de SOS Salvemos Presa Madín.

“El problema de la Presa Madín es complejo porque tiene una contaminación de químicos emergentes que no se quitan con las plantas potabilizadoras, entonces sí es un problema mandar agua contaminada y sobre todo de un lugar como Naucalpan que el nuevo plan de desarrollo indica que va a crecer el doble de lo que ya existe”, insistió Miguel Miramontes, coordinador de Preserva Madín.

Pobladores de Naucalpan y Atizapán, municipios que abastece de agua la presa están inconformes.

“Está mal porque si no alcanza para nosotros como es que la van a repartir en otros lados, porque si hay días que nos faltan hasta quince días el agua”, agregó Josefina, habitante de Atizapán, Edomex.

“No estamos de acuerdo con que se nos lleve el agua de aquí de la presa para allá, como dicen van a destapar un hoyo para tapar otro, pues no”, concluyó Martha Cortés.

Con información de Ordenador Político

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