Futuro 21, el grupo de contrapeso a AMLO

Esta organización asegura que con AMLO peligran diversos factores como el desarrollo sostenible, las libertades individuales, políticas y económicas.

Diversos activistas y políticos se unieron para formar un grupo que sirva de contrapeso al presidente Andrés Manuel López Obrador y Morena.

Utilizando al Partido de la Revolución Democrática (PRD) esta oposición nace con miras a las elecciones intermedias del 2021.

Más de 100 personajes forman parte de este grupo que se hace llamar “Futuro 21”.

Entre los participantes destacan el perredista Fernando Belaunzarán; el gobernador de Michoacán, Silvano Auroles; la excandidata a jefa de gobierno de la Ciudad de México, Purificación Carpinteyro; el exjefe de gobierno Miguel Ángel Mancera; el escritor Francisco Martín Moreno; el excandidato presidencial Gabriel Quadri; “Los Chuchos”, Jesús Ortega y Jesús Zambrano, entre otros.

En un postulado, este grupo asegura se tiene que contener la peligrosa deriva populista del actual régimen, es decir, el de Andrés Manuel, para reencauzar a nuestro país por una senda de desarrollo, institucionalidad, libertad, prosperidad y sustentabilidad.

“En la fuerza política superior que anhelamos caben todas las expresiones ciudadanas que luchan por los derechos humanos, causas económicas, sociales, ambientales, urbanas, rurales, indígenas, energéticas, culturales, educativas, tecnológicas y científicas, así como las diferentes organizaciones civiles y empresariales que trabajan por un México mejor”.

Esta organización asegura que con López Obrador peligran diversos factores como el desarrollo sostenible, las libertades individuales, políticas y económicas, así como la funcionalidad de la administración pública.

Además, de la autonomía de los poderes de la unión, el federalismo republicano, la dignidad de la Nación en su relación con Estados Unidos y la posición e influencia de México en el concierto Internacional, los organismos autónomos, la pluralidad política y la libre organización de la sociedad civil.

Este contrapeso pone sobre la mesa 10 manifiestos, entre ellos destaca:

Tener un compromiso serio con la iniciativa privada y las libertades económicas, hoy -aseguran- se encuentran amenazadas.

Querer un modelo de desarrollo incluyente, justo, productivo, competitivo, sustentado en una educación pública meritocrática y de calidad, en la ciencia y en la innovación tecnológica, con visión de futuro.

Combatir la visión clientelar, demagógica y populista de la política social del régimen, orientada a la construcción de una gigantesca red de subsidios y cadenas de dependencia paternalista para perpetuarse en el poder, destruir la autonomía individual y a las organizaciones de la sociedad civil, descuidando la seguridad social y desentendiéndose del grave problema de las pensiones, lo que compromete el retiro digno de cientos de miles de trabajadores.

Ven con preocupación la ausencia de la política ambiental, la destrucción de instituciones, estrategias y programas para la transición y sustentabilidad energética y el dudoso cumplimiento de los compromisos internacionales de México ante el cambio climático.

Consideran el combate a la corrupción como eje de toda política pública y que su éxito depende del cumplimiento de la ley, la erradicación de la impunidad, la existencia de fiscalías autónomas y el Sistema Nacional Anticorrupción.

 

Buscan construir un país con un Estado laico que respete la diversidad cultural, social y la plena vigencia de los derechos humanos, que promueva el desarrollo de la juventud, el acceso a oportunidades productivas para todos, el respeto a la equidad de género en la vida social, económica, política y los derechos plenos al matrimonio igualitario.

Ven con enorme preocupación la sumisión, humillación e hipoteca de la dignidad nacional ante las presiones del gobierno de los Estados Unidos, en ausencia de una política exterior coherente, asertiva y de un vacío total de políticas de Estado en materia de inmigración.

Quieren un país seguro con policías de clase mundial, competentes e incorruptibles, así como un sistema eficiente y eficaz de procuración de justicia.

Rechazan el discurso de polarización, resentimiento y rencor esgrimido desde la Presidencia de la República y llamamos a la unidad, a la tolerancia y a la reconciliación.

Aparte de arrebatar la mayoría de ambas cámaras a Morena, este nuevo contrapeso también buscará hacerse se la presidencia en 2024.

En La Silla Rota, la columna de Jorge Ramos, “Recovecos”, adelantó en febrero pasado un plan contra López Obrador.

Se trataba de un grupo de 50 personas entre intelectuales, académicos y políticos. De este grupo los cabecillas fueron Enrique Alfaro y Javier Corral, ambos gobernadores.

Dos semanas después, Reforma también abordó este grupo Anti-AMLO y dio más nombres de los integrantes como Gustavo de Hoyos, líder de la Coparmex; José Luis Barraza, exdirigente del CCE; el perredista Salomón Chertorivski; la diputada de MC Martha Tagle; el senador Emilio Álvarez Icaza, así como Juan Villoro, Héctor Aguilar Camín y Jorge G. Castañeda.

Varios de ellos se deslindaron de la creación el grupo Anti-AMLO, la idea se desdibujó y ahora vuelve a formarse.

 
 

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